martes, 19 de noviembre de 2013

¿Cuál es rol que juegan las escuelas y los docentes para enfrentar el Ciberbullying?

Las Tecnologías de Información y la Comunicación, además de configurarse como herramientas de gran utilidad para el aprendizaje y el ocio de los menores, se han convertido en los últimos años en un mecanismo esencial para los adolescentes, pues al estar desconectados de las plataformas virtuales se sienten totalmente aislados de la sociedad. Hoy en día, si no están en las redes sociales (Facebook, Twiter, Tumbler, etc,) sencillamente, no existen. Su vida claramente ha adquirido una dimensión más, la virtual, al alcance de un simple clic.
Sin duda, la irrupción de este nuevo tipo de relación aporta muchas ventajas y posibilidades a nuestros jóvenes pero también crea caminos inciertos, que pueden conducir a situaciones difícilmente controlables. Ahora, cualquier cosa que se haga en la red es pública y la posibilidad que tiene de extenderse es casi infinita, como ilimitada es la red de contactos que cada adolescente puede tener en su computador. Por eso, es fundamental que nuestros estudiantes conozcan los riesgos que conlleva estar conectados, es necesario que ellos sepan claramente qué es lo que pueden y lo que no pueden hacer; que comprendan cuáles de sus comportamientos cotidianos son inadecuados, incluso ilegales, y que les puede traer graves consecuencias en el futuro.


Con los avances de la tecnología electrónica, ha surgido una nueva variedad de violencia escolar en las que se utilizan las tecnologías de comunicación e información (TICS). El uso de celulares e internet ha tenido acogida universal entre escolares y jóvenes, ocasionando el uso incorrecto de estos medios informáticos, en donde los estudiantes expresan comportamientos agresivos e insultantes contra una persona a través de tecnologías, es lo que llamamos ciberbullying o ciberacoso 
Se considera ciberbullying todos aquellos insultos, las amenazas, el envío reiterado de correos a alguien que no desea recibirlos, humillaciones, spam o distribución de fotos trucadas, la suplantación de personalidad. Es frente a este tipo de comportamiento, que aún no están claramente definidos los protocolos de actuación, es ante este tema que surge la siguiente pregunta: ¿Cuál debería ser rol de las escuelas y los docentes para enfrente el Ciberbullying?, ¿Hasta qué punto deben involucrarse en este tema? Si bien las  comunidades educativas no esconden su preocupación por la irrupción de este tipo de agresión virtual que ha entrado en el comportamientos de sus alumnos. No siempre es sencillo saber cómo manejar este tipo de conflictos y qué hacer cuando no se tiene conocimiento necesario para enfrentar situaciones de esta naturaleza y que pueden afectar a niños o adolescentes dentro de nuestros centros educativos. Si bien el acoso escolar ya está claramente definido, el acoso a través de medios interactivos puede parecer más difuso en tanto que se perpetra en muchas ocasiones fuera del espacio físico de las escuelas. Es así como es fundamental que los profesores conozcan cuales son las características que definen e identifican esta situación de Ciberbullying y de las cuales pueden ser víctimas los estudiantes:

Si bien se trata de un escenario relativamente nuevo, con características peculiares, no siempre conocidas, es muy preocupante para equipos directivos y profesorado en general, detectar, lo complejo en las manifestaciones del ciberacoso, por lo que es necesario dotar a las escuelas para interpretar y abordar las situaciones de conflicto entre los miembros de la comunidad educativa. Por lo tanto: ¿Cuál sería nuestra labor como docente frente este tema?, primero tenemos que acompañar a nuestros alumnos en la tarea de explicar y concientizar acerca del problema de Ciberbullying, pues no conocen las verdaderas consecuencia con respecto a este tema. “Sí bien, parecen mostrar excelentes capacidades para ejecutar programas, utilizar aplicaciones, no necesariamente conocen los riesgo a que enfrentan a la hora de utilizar una plataforma virtual” (Aviles, p 66), es por eso que debemos contribuir a que interpreten con criterio y responsabilidad.

Por lo tanto, para que exista una reflexión y dedicación por parte del docente  es fundamental que en una primera instancia realice una valoración y tasación de la posible situación de ciberacoso que se puedan presentar en sus alumnos. El educador, deberá tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • §Características y naturaleza de las acciones analizadas y de los dispositivos tecnológicos utilizados en la comisión de los hechos
    §  Naturaleza y difusión de las acciones
    §  Facilidad/Dificultad para detener el ciberacoso
    §  Tiempo de exposición de la víctima al ciberacoso
    §  Edad y características psicológicas de ésta y de los presuntos agresores
    §  Repercusión e impacto en la víctima 


Es importante poder guiar la acción de nuestros alumnos en el hipotético supuesto de que fueran objeto de ciberacoso por parte de compañeros o iguales. Ayudarles a analizar la situación, valorarla y tomar las decisiones adecuadas. No obstante, hay que tener en cuenta que no todas las situaciones son iguales y no todas inicialmente podrían ser consideradas un caso de Ciberbullying en realidad. Las relaciones entre adolescentes son complejas, hay que saber distinguir entre situaciones puntuales y que son  fácilmente abordables por muchos niños o en el contexto en que estos se hallan y otras que presentan un carácter de continuidad, para que nuestros educando comprendan esta diferencia, es importante también informar, analizar y reflexionar sobre hipotéticas situaciones, “siempre con el fin de ayudarles a construir sus propias herramientas de percepción”(Cáceres, p4), valoración y toma de decisiones ante hechos que puedan vivir como conflictivos en las relaciones con sus iguales
Es necesario que exista una intervención por parte de los centros educacionales con respecto a la prevención y concientización acerca del fenómeno del Ciberbullying. El reto es modelar, enseñar, pensar y vivir en los entornos digitales, siendo imprescindible afrontar este problema desde una óptica del desarrollo de las competencias digitales, sociales y ciudadanas. El desafío es proporcionar claves de auto gestión ética y saludable en nuestros alumnos, que conozcan los riesgos, que trabajen por reducirlos, contribuyendo así con un desarrollo social y colectivo asentado en patrones morales, solidarios y empáticos. Las escuelas deben “poner al día” su marco formativo haciendo partícipe a toda la comunidad educativa.


Tanto los docentes como los padres han de colaborar estrechamente en esta tarea, lo relevante es provocar reflexión conjunta, crear hábitos de pensar en las consecuencias de los actos, generar conocimiento sobre las claves y dimensiones esenciales de un entorno que, a diferencia de lo que se cree, es capturado por nuestros niños y adolescentes en su vertiente más puramente de acceso y tránsito. Pero, hacer prevención o intervenir con la comunidad educativa en situaciones de ciberbullying debe ir más allá de la información de las situaciones de riesgo. La verdadera prevención debe tener como objetivo último “la toma de conciencia, gestión de sentimientos y pautas de actuación de los implicados ante las decisiones morales que se ponen en juego en esos casos” (Aviles, p 71), siendo necesario ayudar a los estudiantes en la resolución de dilemas morales, en la gestión de sus sentimientos, emociones y en la autorregulación de sus conductas, haciendo protagonista al propio alumnado en la prevención, acompañamiento y tutorización al acceso y gestión de las nuevas tecnologías.

Si bien el Ciberbullying, es un tema que cada día va en aumento, en donde “5,9% de los niños 6 y 16 años , afirma haber sido víctima de ciberacoso, mientras que un 2,9 % afirma haber actuado como acosador”(Oliveros,y otros, p 9) y que nos muestra una realidad preocupante y difícil de enfrentar para los profesores, y que a pesar de estas cifras nos encontramos con una total falta de interés por parte de los establecimientos educacionales a la hora de regular y crear estrategias para la prevención y control del ciberbullying, ya que están obligados a brindar protección a sus alumnos cuando se encuentren bajo su resguardo. Es de suma importancia que la víctima cuente con el respaldo y ayuda del colegio mediante canales seguros y confiables que le permitan dar a conocer su problema.
Los reglamentos de los establecimientos debieran contemplar disposiciones que ayuden a prevenir, enfrentar y sancionar los casos de ciberbullying, considerando algunos aspectos básicos como son el reconocimiento de las políticas, planes, acciones y estrategias de prevención y control del acoso escolar, que exista un procedimiento claro que señale las conductas prohibidas a los alumnos, las vías de denuncia, plazos, sanciones, etc, que garanticen un debido proceso ante las denuncias de ciberbullying, que resguarde especialmente la privacidad y la honra de la víctima, posibilitando una adecuada defensa para ambas partes, que existan vías preferenciales de solución mediante acuerdo entre las partes, y que para el evento de no conseguir un arreglo, se determinen sanciones justas y proporcionales a la gravedad de las faltas.

Pero, ¿Están realmente preparados los docentes para enfrentar situación de Ciberbullying? ¿Cómo deben proceder desde los entornos docentes? ¿Cuáles son las verdaderas posibilidades de intervención?

Vídeos de interés  y comerciales contra el Ciberbullying:



 













Bibliografía:

http://www.uv.es/seoane/boletin/previos/N96-6.pdf

digitum.um.es/xmlui/bitstream/10201/14613/1/ciberbullyng_Hernandez_Solano_2007.pdf

www.uv.es/seoane/boletin/previos/N98-5.pdf

www.papelesdelpsicologo.es/pdf/2172.pdf